Música del Paraguay

Música y Danza Paraguaya

La música paraguaya es muy particular, aunque siendo el único país de Sudamérica donde la mayoría de los habitantes habla el idioma del origen nativo, su música es totalmente de origen europeo. Entre los siglos XVII y XVIII, los Jesuitas notaron que los Guaraníes poseían talento musical, constituyéndose en excelentes intérpretes de la música europea, aunque no llegaron a componer.

Los instrumentos más populares son el arpa y la guitarra, siendo ambos de reconocida trayectoria en el mundo entero por sus suaves y melodiosos acordes, y los grandes exponentes que las dieron a conocer.

Sus géneros son:

  • La Polca o purajhei: Llegó de Europa durante la época colonial y poco a poco fue adquiriendo características propias. La polca paraguaya tiene un ritmo ternario, de seis por ocho.
  • La Guarania: Desarrollada por José Asunción Flores alrededor de los años ’20 del siglo pasado, es una composición de ritmo más lento que la polca y no es bailable. Sus composiciones están escritas en español y guaraní. Algunos temas de reconocida trayectoria son: "India", "Recuerdos de Ypacarai", "Mi Dicha Lejana", etc.

El arpa típica del Paraguay tiene actualmente de 36 a 38 cuerdas, y son fabricadas con madera del país. Con la madera de cedro en las partes donde requiere de mayor dureza, de Jacaranda las clavijas y de pino la caja. La más conocida composición para arpa es la pieza musical llamada Guyra Campana (Pájaro Campana), de autor desconocido, con arreglos de Félix   Pérez Cardozo (1908 – 0952).

Para la danza existen unas vivas polcas y galopas. La polca es una danza de parejas, en tanto que las galopas son danzadas por un grupo de mujeres llamadas galoperas que giran formando un círculo, balanceando de un lado a otro un cántaro o un jarrón en sus manos. Otra variante es la danza de la botella, donde la principal bailarina danza colocando de a 1 hasta 10 botellas en la cabeza, una sobre otra. También están los Valseados, una versión local de los valses, como por ejemplo “El Chopí”, “Santa Fe”, “Taguató”,”Golondrina, Solito, etc.

Uno de los más conocidos exponentes de la música paraguaya fue Luís Alberto del Paraná, quien realizó varias giras por Europa y el resto del mundo por más de 30 años.

 

Figuras destacadas de la música del Paraguay:

José Asunción Flores

Nació en un humilde rancho del barrio marginal La Chacarita (Ricardo Brugada), el 27 de agosto de l904. De padre desconocido, fue su madre, Magdalena Flores. Con 11 años de edad, en 1915 ingresó a la Banda de la Policía de la Capital, siendo sus directores Mariano Godoy, Eugenio Campanini, Nicolino Pellegrini y Salvador Déntice. Félix Fernández, ya antiguo y aventajado alumno, fue su instructor más inmediato. Diez años después, inquieto y talentoso, encara la tarea de superar la dificultad que ofrecía la escritura de la música paraguaya para su ejecución, especialmente por músicos extranjeros. Por entonces, ya había concluido sus estudios de Teoría y Solfeo, y estaba reemplazando el trombón de la banda por el violín.

Jose Asuncion Flores
Jose Asunción Flores

Es así que, producto de afanosos estudios y experimentos, logra crear la Guarania, en el año 1925. Alentado por sus compañeros Félix Fernández, Manuel Rivas Ortellado, Rudencindo Lugo, Darío Gómez Serrato, Silvestre Jovellanos, Santiago Torres, Manuel Cardozo y Gerardo Fernández Moreno, para quienes Flores siempre manifestó su gratitud. La Guarania nació de unos arreglos hechos por Flores a la polka Maerãpa Reikuaase, de Rogelio Recalde.

Es cuando profundiza sus estudios con Carlos Esculies y Leopoldo Centurión en el Gimnasio Paraguayo.

 

Jejuí fue la primera guarania, y le siguieron Arribeño Resay, India y Ka´a ty, con letra de Rigoberto Fontao Meza (Posteriormente Ortiz Guerrero escribió la letra actualmente conocida de India). Con Ortiz Guerrero, a quien conoció en el año 1928 por invitación de Darío Gómez Serrato, produjo las más bellas páginas del repertorio popular, especialmente en el género de guaranias. Y la guarania India, junto con la canción épica Cerro Corá, de Félix Fernández y Herminio Giménez, fueron declaradas música oficial, por decreto del Gobierno, el 24 de julio de 1944.

India, Nde Rendape a jú, Pananbí Verá, Paraguaýpe, Buenos Aires, Salud, Kerasy, Nde Raty Py Kuá, Obrerito, Gallito Cantor, Purahéi Paha, Mburicao, Ñasaindype, Ñande Aramboha, Punta Karapame Serratondive, Cholí, Musiqueada Che Amape, Ka´aty, Arribeño Resay y otras más, serían suficientes para colmar las ambiciones de cualquier creador, pero Flores encara más adelante: el desafío de llevar la música paraguaya a los niveles de la Sinfonía, y en 1944, estrena en Buenos Aires Pyhare Pyte. Luego vendrían Ñanderú Vuzu, María de la Paz y otras, totalizando 12 Sinfonías.

Con Catalina Flores, son sus hijos Francisco Asunción y Olga Flores, y de otra madre, Juana de Dios Flores. José Asunción Flores murió en el exilio el 16 de mayo de 1972, en la ciudad de Buenos Aires. Sus restos fueron repatriados en 1991, y descansan en la plaza de Mariscal López y Choferes del Chaco, Asunción, plaza que lleva su nombre y el de su entrañable amigo y co-autor, Manuel Ortiz Guerrero.

 

Agustín Pío Barrios

Agustín Pío Barrios
Agustín Pió Barrios

Nació en San Juan Bautista de las Misiones el 5 de mayo de 1885 y falleció en San Salvador el 7 de agosto de 1944. Es el guitarrista y compositor paraguayo más reconocido en los selectos grupos de la música clásica. Eligió el nombre artístico de "Mangoré" por el nombre de un cacique de Timbú que existió en la época de la Colonia. Como todo consumado artista - y parece ser la constante la fuga de talentos-, ejerció la docencia fuera del país. San Salvador lo acogió, donde formó discípulos.

De su extensa trayectoria nos ilustra el magnífico libro de Luis Szarán: Diccionario de la Música en el Paraguay, de modo que en este artículo hablaremos de algunas singularidades del músico y qué piensan algunos artistas de él.

John Williams, guitarrista australiano, que grabó un disco entero con temas de Barrios, lo calificó como el mejor compositor de todos los tiempos para aquel instrumento. "Por sus cualidades de inventiva y habilidad para hacer que la guitarra hable musicalmente." Por su parte, el director de orquesta cubano Leo Brower reconoce en el maestro a un romántico:" La mente de Barrios y la estructura de su pensamiento eran románticos".

José Antonio Galeano en un artículo titulado Barrios popular, de la revista “Punto de Encuentro”, dice: "Barrios demuestra que para los creadores auténticos, para los patriotas genuinos, no son necesarios versos encendidos y nacionalistas, muchas veces lisonjeros y, por obvios, pocos felices". La guitarrista Berta Rojas en una entrevista calificó a Barrios de genio: "Pasó las mil y una porque vivió pobre: murió en una total pobreza, pero nunca renunció a lo que él quiso hacer. Era un hombre que llegaba a cenar en tu casa y en vez de traerte flores te traía una partitura. Fue el primer guitarrista en el mundo en grabar un disco".

Cayo Sila Godoy opinó de "Mangoré": "La parte más viva e interesante de su personalidad radica en el hecho de que supo expresar y sentir, sin recurrir a fáciles recursos de efecto o de postura, la peculiaridad íntima de la música americana".

Las últimas palabras fueron registradas por sus alumnos:" No temo al pasado, pero no sé si podré superar el misterio de la noche". Creemos que lo ha superado, porque su alma vive en las cuerdas de la guitarra.

 

Emiliano R. Fernandez

Emiliano R. Fernandez
Emiliano R. Fernandez

Nació en Guarambaré, compañía Yvysunú, el 8 de agosto de 1.894. Fueron sus padres, el sargento de la Guerra Grande don Silvestre Fernández y doña Bernarda Rivarola. Siendo muy niño, se trasladó a Asunción, al barrio Bejarano-Recoleta con su madre que lo crió como a todo hijo natural de aquel entonces. En homenaje a doña Bernarda antepuso la inicial del apellido materno al del apellido paterno, perpetuando su nombre no como Emiliano Fernández Rivarola, sino como Emiliano R. Fernández.

Cursó la primaria en la Escuela de Ysaty y aprobó totalmente en el año 1.906. Con 12 años aprendió a ejecutar la guitarra, y su servicio militar lo cumplió en Concepción, en la Segunda Compañía, al mando del entonces Teniente Primero José Félix Estigarribia.
Se casó por civil con Belén Lugo, la morena ysateña, en plena guerra el 8 de agosto de 1.933 (día de su cumpleaños) y por religioso, el 24 de febrero del 34 en Caacupé. De éste matrimonio nació Emiliano Ramón, y extramatrimoniales son: Laureano, Ignacio, Rosario y Norberto Ramón.

Comenzó a escribir poesías en Concepción, en su época de soldado. Refería él mismo que un oficial alemán le enseñó la técnica de rimar las palabras. Para expresarse en el lenguaje corriente del pueblo, utilizó esa rara, bella y graciosa mezcla del guaraní con el español, y con ese jopará, llegó como nadie al alma de su pueblo. Supo así, vestir de autenticidad su poesía y encender la tea de la admiración, porque tan bien pintaba el paisaje cotidiano, como tan patrióticamente relataba las acciones guerreras en sus poesías épicas, o ponía todo el gracejo propio de la viveza criolla en sus versos de amor.

Fue reivindicador de la memoria del mariscal Francisco Solano López, mancillada por la sed de venganza de sus detractores. En la guerra del Chaco fue valiente protagonista, herido dos veces y ascendido en pleno campo de batalla, en Nanawa, por decreto No.46.692. Desmovilizado al término de la guerra con el grado de Teniente Segundo.

Sus obras sobrepasan el millar, y gran parte de ellas, están musicalizadas por talentosos músicos como Félix Pérez Cardozo, Mauricio Cardozo Ocampo, Andrés Cuenca Saldívar, Ramón Vargas Colmán, Martín Escalante y Carlos Quintana.

Cuando el alma del compatriota busca la chispa que motive el deleite espiritual, esa ansiedad se traduce en una frase muy común en nuestro pueblo: Ñahendu petei Emilianore!.

Herido por la espalda en un oscuro incidente en el Bar Mberú de Loma Clavel, el 3 de noviembre de 1.948, falleció el 15 de septiembre de 1.949. Sus primeras poesías fueron: Primavera y Trigueñita, y las últimas: Mi Pluma (en castellano) y Arasy Memby Tee (23 de junio de 1.949), dedicada a la enfermera yaguarorina Facunda Velázquez. Sus restos descansan en Yvysunú, Guarambaré (trasladados del panteón familiar del Cementerio de la Recoleta, Asunción, el 8 de agosto de 1998).

 

Mauricio Cardozo Ocampo

Natural de Ybycuí, en el Departamento de Paraguarí. Nació el l4 de Mayo de 1907. Hijo de Crescencia Cardozo Caballero y Clemente Ocampo. Nótese que antepone el apellido materno al del padre. Es el segundo de cinco hijos, cuatro varones y Lucía, la mujer.

Mauricio Cardozo Ocampo
Mauricio Cardozo Ocampo

Cursó sus estudios en su pueblo natal y allí se inició en la música de manos de "sus primeros maestros" Eloy Martín Pérez y Juan J. Rojas. Emigró como muchos de su valle a Asunción y siguió estudiando música en la Banda de Policía con Salvador Déntice y Nicolino Pellegrini.

Flautista y guitarrista, inspirado compositor, pintó con luz propia el paisaje y las costumbres de su pueblo. Formó dúo con Eladio Martínez y juntos viajaron por Argentina y Uruguay, haciendo presentaciones y grabaciones de música paraguaya. El dúo actuaba con la participación de Félix Pérez Cardozo, Gumercindo Ayala Aquino y Prudencio Giménez.

Cuando la Guerra del 32, Martínez-Cardozo, junto a otros prominentes figuras del arte paraguayo, realizaron presentaciones benéficas para reunir fondos para la Cruz Roja Paraguaya, destinados al ejército en campaña.

Fundador de La Peña Gaucha, en Tacuary y Victoria de la capital porteña, la que dió nacimiento a otras peñas en Buenos Aires, las que actualmente se cuentan en varias centenas. La cadencia de la Guarania y el ritmo contagiante de la polka paraguaya iban ganando terreno en el gusto popular porteño, y esto, determinó la necesidad de crear un gran conjunto folklórico. Así nació el conjunto Ñande Kóga, que además de sus presentaciones en vivo, acompañó a las grabaciones de Agustín Barboza, Chinita de Nicola, Teófilo Escobar, Carlos Reinal, Delfín Fleitas, Dúo Hermanos Cáceres, Rivero-Echagüe, Luis Alberto del Paraná, Barrios-Espínola, entre otros.

Con un grupo de amigos artistas, fundó en Buenos Aires, en un banco de la Plaza del Congreso, la Agrupación Folklórica Guaraní. En la capital porteña, fundó la Editorial Mundo Guaraní, de trascendente importancia en la difusión de la música paraguaya editada.
Fue socio fundador de S.A.D.A.I.C. (Sociedad Argentina de Autores, Intérpretes y Compositores), creando además en Buenos Aires el Club Folklórico Rincón Guaraní.

Una siesta del verano de 1951, en la calle Gral. Santos de Asunción, domicilio de los Moreno González, redactaron junto con Ezequiel González Alsina y Juan Carlos Moreno González, el proyecto de ley de protección de los derechos autorales, sancionada luego como Ley 94, conocida como Decreto Ley Federico Chávez, a la sazón Presidente de la República.

Casado con Fidelina Fleitas, todos sus hijos son destacadas personalidades del mundo artístico: Oscar, Aníbal, Amambay y Mauricio (h). Falleció en Buenos Aires el 5 de Mayo de 1982, y sus restos descansan a la sombra de un "tajy" florido, en su Ybycuí natal.

(x) De la revista " CAMPAÑA NACIONAL DEL ÑEMORANDU", que se hizo bajo la iniciativa de Oscar Nelson Safuán, con el apoyo de instituciones oficiales y privadas.

 

Agustín Barboza

Cantante y compositor, nació en Asunción el 5 de mayo de 1913 e inició su carrera actuando en festivales de música formando parte de su primer grupo musical, el trío "Melgarejo-Barboza-Feliú".

Agustín Barboza
Agustín Barboza

En el año 1929 llegó a Buenos Aires con ganas de desarrollar su talento musical, lugar donde se encontró más tarde con José Asunción Flores, en 1933, año en que grabó "Ñasaindype", la primera guarania que se grabara en disco, según lo explicó el mismo Barboza. Desde aquel encuentro, que le brindó la oportunidad de comenzar su carrera como cantante y compositor, no ha interrumpido su incursión en esta disciplina artística.

Integró la orquesta "Ortíz Guerrero" como solista junto a José Bragato, Aniceto Vera Ibarrola, Emilio Bodadilla Cáceres, Gumersindo Ayala Aquino y otros grandes talentos, todos bajo la dirección del maestro Flores. También formó un trío con Félix Pérez Cardozo y Eulogio Cardozo.

En el año 1944 continuó sus estudios de canto en la Escuela de Música de la Universidad de Río de Janeiro (Brasil), gracias a una beca que le concedió el Gobierno Nacional. Dio también conciertos y audiciones en teatros y radios durante los años vividos en ese país.

Hacia la década del 50` comenzó una gira por países del norte Sudamericano y de Centroamérica. Por México, Estados Unidos de Norteamérica y Europa. A veces como solista y otras integrando varios conjuntos.

En 1954, Luís Alberto del Paraná convoca a Barboza para reorganizar el "Trío Los Paraguayos" junto al arpista Digno García. Llegados a Europa firman contrato con el sello Philips de Holanda, del que son artistas exclusivos durante años.

En 1994 el Gobierno Nacional le concedió la condecoración con la Orden Nacional del Mérito por su labor dedicada a la composición y difusión de la música paraguaya. En 1997 el Congreso de la Nación le otorgó el Premio Nacional de Música.

Es autor de unas ochenta inspiradas composiciones como Alma Vibrante, Flor de Pilar, Mi Patria Soñada, Sobre el corazón de mi guitarra, Muchachita campesina con textos del poeta Carlos Miguel Jiménez, Dulce Tierra mía y Viva la vida, viva el amor, con Augusto Roa Bastos, Che róga, Oñondivemi y Reservista Purahéi con Félix Fernández, Sombras de ausencia con Enrique E. Gayoso, Voz del viejo río con Aníbal Romero, entre muchas otras canciones de éxito.

Don Agustín Barboza murió el 18 de diciembre de 1998 a los 85 años, en Asunción, Paraguay.